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Los Setenta Toros de Sucot

Los Setenta Toros de Sucot

Al describir las ofrendas de Sucot, la sección de ofrendas festivas de Números 29 estipula el sacrificio de un total de setenta toros como holocaustos, distribuidos a lo largo de los siete días de la fiesta de peregrinación otoñal (vv. 12-34), además de los demás sacrificios del día. Esta enorme cantidad de ofrendas llama la atención, especialmente en comparación con las demás fiestas de la Torá, ninguna de las cuales exige más de dos toros por día. Para פָּרִים בְּנֵי־בָקָר de Números 29, "novillos" refleja mejor la idea de animales bovinos jóvenes destinados al sacrificio. La palabra "Toros" aparece en algunas traducciones porque פַּר par puede traducirse de manera más amplia como toro o novillo, según el contexto, y es el que vamos a aplicar en este estudio.

La fiesta de Sucot, "Tabernáculos", al fin del año agrícola, era cuando el pueblo tenía llenas sus arcas y aspiraba a descansar de sus pasadas faenas y al mismo tiempo deseaba alcanzar de Dios la lluvia temprana para comenzar de nuevo la sementera. Y esta fiesta de Sucot se celebraba con mayor festividad y alegría. Empezaba el día 15 del mes séptimo (Tishréi: septiembre-octubre), y duraba siete días, de los cuales el primero y el último eran días santos, en los que no era permitido trabajar. Los sacrificios son numerosos: el día primero, 13 toros, dos carneros y 14 corderos primales con sus oblaciones, más el macho cabrío por el pecado. Todo sin contar los sacrificios cotidianos. En los días siguientes hasta el séptimo se disminuye un toro cada día (de 13 toros hasta llegar a 7 el último día), quedando intacto el número de las otras víctimas. En suma, el número de las víctimas que oficialmente debían ofrecerse por razón de esta solemnidad eran 189 víctimas: 70 toros, 14 carneros, 98 corderos y 7 machos cabríos.

A modo de ilustración, el cuadro siguiente compara las ofrendas de Sucot y de Matzot, la fiesta primaveral del año:

Día 1 Día 2 Día 3 Día 4 Día 5 Día 6 Día 7
Sucot
(Nm 29:12-34)
13 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
12 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
11 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
10 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
9 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
8 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
7 toros
2 carneros
14 corderos
1 cabrito
Matzot
(Nm 28:16-25)
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito
2 toros
1 carnero
7 corderos
1 cabrito

Algunos comentaristas han sugerido que el número doble de carneros y corderos en Sucot respecto de Matzot, junto con los setenta toros sin paralelo sacrificados durante la fiesta de Sucot de siete días, hacen énfasis en su importancia en el calendario israelita. De hecho, se la denomina simplemente החג, "la Fiesta", sin ninguna otra identificación, en la descripción de la dedicación del templo por Salomón (1 Reyes 8:65), en la ley de Ezequiel (Ez 45:25) y en textos tanaíticos (cf. m. Rosh Hashaná 1:2).

Además, varios versículos dan a entender que la fiesta otoñal de Sucot cae al completarse el ciclo anual, es decir, que alrededor de esa fecha inició un nuevo año:

שמות כג:טזוְחַג הַקָּצִיר בִּכּוּרֵי מַעֲשֶׂיךָ אֲשֶׁר תִּזְרַע בַּשָּׂדֶה וְחַג הָאָסִף בְּצֵאת הַשָּׁנָה בְּאׇסְפְּךָ אֶת־מַעֲשֶׂיךָ מִן הַשָּׂדֶה.

Éxodo 23:16Y la fiesta de la siega, de las primicias de tus labores, de lo que siembres en el campo; y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando recojas del campo el fruto de tus labores.

שמות לד:כבוְחַג שָׁבֻעֹת תַּעֲשֶׂה לְךָ בִּכּוּרֵי קְצִיר חִטִּים וְחַג הָאָסִיף תְּקוּפַת הַשָּׁנָה.

Éxodo 34:22Celebrarás la fiesta de las Semanas, de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha al cumplirse el ciclo del año.

דברים לא:יוַיְצַו מֹשֶׁה אוֹתָם לֵאמֹר מִקֵּץ  שֶׁבַע שָׁנִים בְּמֹעֵד שְׁנַת הַשְּׁמִטָּה בְּחַג הַסֻּכּוֹת.

Deuteronomio 31:10Y Moshé les ordenó diciendo: al cabo de siete años, en el tiempo señalado del año de la remisión, en la fiesta de Sucot.

Estos textos sugieren la existencia de un calendario israelita alternativo que comenzaba en otoño.

¿Por qué setenta toros?

Aunque considerar a Sucot como la festividad del Año Nuevo otoñal justifica la duplicación de carneros y corderos ofrecidos en comparación con las otras festividades de Primavera, resulta insuficiente para explicar el sacrificio adicional de setenta toros.

Mi explicación propone que los setenta toros representan a los setenta ángeles asociados con las naciones gentiles, las cuales aparecen representadas en su totalidad en la Torá mediante el número setenta. Esta asociación se fundamenta en la Tabla de las Naciones de Génesis 10, donde tradicionalmente se cuentan setenta naciones descendientes de los tres hijos de Nóaj, "Noé". De este modo, el número setenta llegó a funcionar como una cifra representativa de la totalidad de las naciones del mundo.

La tradición rabínica, la primera en señalar explícitamente que el número de ofrendas era setenta, vincula las setenta ofrendas de Sucot con las setenta naciones:

ב׳ סוכה נ״ה ע״באמר רבי [אלעזר] הני שבעים פרים כנגד מי – כנגד שבעים אומות…

b. Sucá 55bDijo R. [Elazar]: estos setenta toros [que se ofrecían durante los siete días de la Fiesta], ¿a quién corresponden? A las setenta naciones…

Comentaristas modernos han propuesto explicaciones adicionales; he aquí algunas de ellas.

El número siete. George Gray y Christophe Nihan sostienen que refleja la importancia del número siete: se ofrecen setenta toros en los siete días de la fiesta, que se celebra en el séptimo mes.1G. B. Gray, A Critical and Exegetical Commentary on Numbers (ICC; Edimburgo, 1903), pp. 406-407. Cf. C. Nihan, «Israel's Festival Calendars in Leviticus 23, Numbers 28-29 and the Formation of "Priestly" Literature», en The Books of Leviticus and Numbers, ed. Thomas Römer (Lovaina, 2008), pp. 185-186. Esta explicación se ajusta, sin embargo, a la ley tal como la describe Ezequiel, que manda sacrificar siete toros cada día de las fiestas de primavera y de otoño, pero no al número decreciente de toros de cada día (13, 12, 11, etc.).

Necesarios para la lluvia. Jacob Licht sugirió que la abundancia expresada en el número de ofrendas está en función de la importancia de la súplica del pueblo por la lluvia, que se hace durante la fiesta (véanse Zacarías 14 y m. Rosh Hashaná 1:2).2Jacob Licht, A Commentary on the Book of Numbers [XXII-XXXVI], ed. Shmuel Aḥituv (Jerusalén, 1995), pp. 82-83 (en hebreo). Apoya esta propuesta con Malaquías 3:10, que insinúa que se requieren grandes cantidades de diezmos para mover al Eterno a dar la lluvia. No obstante, el versículo de Malaquías no se refiere ni a holocaustos ni al número setenta.

Setenta naciones. Jacob Milgrom recurre a la tradición midrásica citada arriba, que relaciona los setenta toros con las setenta naciones del mundo que ruegan por una buena cosecha.3J. Milgrom, Numbers (Filadelfia, 1990), p. 247; cf. Ulfgard, The Story of Sukkot, p. 90. Falta, sin embargo, una explicación crítica de este vínculo.

Ninguna de estas propuestas resulta convincente, y quisiera sugerir una nueva explicación. El manuscrito de Qumrán 4QDeutʲ, junto con la Septuaginta, conservan en Deuteronomio 32:8 la siguiente lectura:

4QDeutʲ (4Q37), דברים ל״ב:ח׳בְּהַנְחֵל עֶלְיוֹן גּוֹיִם בְּהַפְרִידוֹ בְּנֵי אָדָם יַצֵּב גְּבֻלֹת עַמִּים לְמִסְפַּר בְּנֵי אֱלֹהִים

4QDeutʲ (4Q37) Dt 32:8Cuando el Altísimo dio herencia a las naciones, cuando separó a los hijos del hombre, estableció los límites de los pueblos conforme al número de los hijos de Dios (לְמִסְפַּר בְּנֵי אֱלֹהִים).

La idea aquí es que el Dios Altísimo distribuye las naciones según el número de los "hijos de Dios", de modo que cada nación tiene un "hijo de Dios", es decir, un representante angelical: la misma idea expresada en Jueces 11, Daniel 10, 1 Enoc 89 y 90 y Jubileos 15. En este caso, el Texto Masorético (TM) ajustó la expresión בני אלהים (hijos de Dios) a בני ישראל (hijos de Israel), aludiendo a la tradición del Texto Masorético sobre los setenta hijos de Jacob (cf. arriba: Gn 46:8-27; Éx 1:1-5).

Y luego añade la Torá:

דברים ל״ב:ט׳כִּי חֵלֶק יְהוָה עַמּוֹ יַעֲקֹב חֶבֶל נַחֲלָתוֹ׃

Dt 32:9Y a porción de YHVH es Su pueblo; Iaaqov (Jacob), la parcela de su heredad

Parece que la Torá habla aquí de una distribución de las naciones en correspondencia con seres celestiales, "los hijos de Dios" (בְּנֵי אֱלֹהִים), y, paralelamente, Israel como la porción de YHVH. El problema posterior consiste en qué hicieron esos seres angelicales con la autoridad recibida. Porque vemos en el libro de Daniel, que se utiliza la palabra שר, "príncipe", para seres celestiales en relación con imperios gentiles: "el príncipe del reino de Persia" (Daniel 10:13:); "el príncipe de Grecia" (Daniel 10:20). Y leemos que el príncipe de Persia se opuso al mensajero enviado a Daniel por veintiún días.

Esta idea, que dice que cada nación tiene un representante espiritual, aparece también en el libro pseudográfico de Enoc:

1 Enoc 89:59"Y llamó a setenta pastores y les entregó aquellas ovejas para que las apacentaran, y dijo a los pastores y a sus compañeros: "Cada uno de ustedes, de ahora en adelante, ha de apacentar las ovejas y hacer todo lo que yo les mande…"".

Una de las expresiones más explícitas de que las naciones tienen ángeles guardianes proviene de Jubileos (siglo II a.C.), en la explicación de por qué Dios ordenó a los israelitas circuncidarse (15:31-32):

Jubileos 15:31-32Y los santificó y los reunió de entre todos los hijos del hombre, porque (hay) muchas naciones y muchos pueblos, y todos le pertenecen, pero sobre todos ellos hizo gobernar espíritus para que los apartaran de seguirle. Pero sobre Israel no hizo gobernar ángel ni espíritu alguno, porque solo Él es su gobernante…

Como se mencionó al inicio de este estudio, la tradición de b. Sucá 55b da la interpretación sobre los setenta toros de la semana de Sucot como representantes de cada nación:

ב׳ סוכה נ״ה ע״באמר רבי [אלעזר] הני שבעים פרים כנגד מי – כנגד שבעים אומות…

b. Sucá 55bDijo R. [Elazar]: estos setenta toros [que se ofrecían durante los siete días de la Fiesta], ¿a quién corresponden? A las setenta naciones…

Comentando Sucá 55b citado arriba, el rabino Shmuel Eidels, conocido como el Maharshá, escribió:

Shmuel Eidels sobre b. Sucá 55bCada nación tiene un príncipe arriba, y no existe nación que caiga sin que su príncipe caiga primero. Por esto van disminuyendo [en Sucot los sacrificios de los toros], para insinuar que las naciones idólatras van disminuyendo.

El acto de disminuir sus toros es un acto representativo de la disminución de los encargados espirituales de las setenta naciones, y al disminuir ellos, también disminuyen las setenta naciones; y con eso, disminuye su poder/prosperidad. Por eso, al ser sacrificados estos 70 toros durante la semana de la festividad de Sucot, se habla de un sometimiento de estas naciones al verdadero Dios, YHVH el Dios de Israel. Por ello, el profeta Zejariá, "Zacarías", muestra como las naciones mismas quedarán sometidas al Reino de YHVH y ellas deberán precisamente celebrar Sucot:

זכריה י״ד:ט״זוְהָיָה כָּל־הַנּוֹתָר מִכָּל־הַגּוֹיִם הַבָּאִים עַל־יְרוּשָׁלִָם וְעָלוּ מִדֵּי שָׁנָה בְשָׁנָה לְהִשְׁתַּחֲוֹת לְמֶלֶךְ יְהוָה צְבָאוֹת וְלָחֹג אֶת־חַג הַסֻּכּוֹת׃

Zac 14:16Todos los que queden de todas las naciones... subirán de año en año para adorar al Rey, YHVH de los Ejércitos, y para celebrar la fiesta de Sucot.

Esto anunciado por el profeta Zejariá es paralelo con el siguiente texto del profeta Ieshaiáhu, "Isaías":

ישעיהו כ״ד:כ״אוְהָיָה בַּיּוֹם הַהוּא יִפְקֹד יְהוָה עַל־צְבָא הַמָּרוֹם בַּמָּרוֹם וְעַל־מַלְכֵי הָאֲדָמָה עַל־הָאֲדָמָה׃

Isaías 24:21Y acontecerá en aquel día que YHVH castigará al ejército de las alturas en las alturas y a los reyes de la tierra sobre la tierra.

En este texto los "poderes celestiales arriba" y los "reyes terrenales" abajo, son juzgados conjuntamente. Asimismo, el profeta Zejariá, Zacarías, en el mismo capítulo 14 citado anteriormente, presenta el reinado universal de YHVH sobre todas las naciones. Dentro de ese contexto, las naciones subirán durante Sucot para presentarse delante del Rey, YHVH, el Dios de Israel:

זכריה י״ד:ט׳וְהָיָה יְהוָה לְמֶלֶךְ עַל־כָּל־הָאָרֶץ בַּיּוֹם הַהוּא יִהְיֶה יְהוָה אֶחָד וּשְׁמוֹ אֶחָד׃

Zacarías 14:9En aquel día, YHVH reinará sobre TODA la tierra, y YHVH será el único, y su nombre será el único Nombre.

El sacrificio de los setenta toros puede leerse como una representación de la reducción y el sometimiento de la totalidad de los poderes angelicales que gobiernan a cada una de las naciones representadas en su totalidad por en número setenta, bajo la autoridad soberana de YHVH. En Sucot los sacrificios de los toros van disminuyendo cada día, para mostrar que las naciones idólatras van disminuyendo, y sometiéndose al poder del Reino de YHVH.

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